Cuando se organiza un Mystery Party hay un montón de cosas en las que pensar: dónde organizar la velada, cómo vestirse, cómo conseguir que el ambiente sea lo más retro posible y no olvidarse de familiarizarse un poco con el propio personaje y sus acciones. En definitiva, como dirían los americanos: "it's a lot". Obviamente para rematarlo todo está también la cena, y aunque pedir una pizza cuatro estaciones y abrir una bolsa de patatas sería la opción más práctica y rápida, preparar algo ligeramente más temático (y por qué no, acompañado de algún cóctel fresco) quizá podría ser una buena idea.

Tanto si sois unos cocineros excelentes como un desastre total en la cocina, hemos pensado en desempolvar algunas recetas muy sencillas, unos entrantes bastante en boga en los años 20, que serán un maná caído del cielo para dar a vuestro murder party el toque vintage justo, sin esforzaros más de lo necesario.

1. Ensalada Waldorf

Esta ensalada se creó en un hotel neoyorquino bastante antes de los años 20, pero por su sencillez y su sabor tan dulce, ha ganado mucha popularidad en todo el mundo.

Ingredientes

200 gr de apionabo
200 gr de manzanas Granny Smith
10 gr de zumo de limón
350 gr de mayonesa

Tras pelar el apionabo, cortadlo en bastoncitos bastante finos y dejadlo escaldar en agua con sal durante unos tres minutos. Escurrid y secad bien. Pelad las manzanas y cortadlas más o menos de la misma forma que el apionabo, y juntad las dos partes con el limón. Añadid la mayonesa y mezclad todo bien. Si os apetece, también podéis añadir nueces.

2. Deviled Eggs

Estos huevos son un clásico de las fiestas estadounidenses y por su sencillez son aptos para cualquier ocasión. Las primeras recetas de estos huevos se remontan incluso a la antigua Roma, y es un plato citado también en una de las magníficas fiestas de "El Gran Gatsby".

Ingredientes
8 huevos
6 cucharadas de mayonesa
2 cucharadas de mostaza
1 pizca de sal
Pimienta al gusto
1 cucharadita colmada de pimentón picante

Cocer los huevos en abundante agua durante unos 8 minutos desde que empieza a hervir, luego escurrir, y una vez fríos, pelarlos. Después cortarlos por la mitad, y con ayuda de una cucharita, apartar la yema cuajada. A continuación mezclar con la yema de los huevos la mayonesa, la mostaza, la sal, la pimienta y el pimentón. Mezclar hasta obtener una crema y con una manga pastelera (o dos cucharitas), rellenar el interior de las claras cocidas, llenando las cavidades. Decorar con cebollino.

3. Patatas duquesa

Esta receta en cambio llega directamente de Francia, y tiene orígenes muy antiguos. Son pequeñas y apetitosas, y por tanto perfectas para comerlas de pie, entre una charla (o un cadáver) y otro.

Ingredientes
500 gr de patatas
50 gr de mantequilla
50 gr de parmesano
2 yemas
Pimienta negra al gusto
Nuez moscada al gusto

Tras lavar las patatas, ponedlas en una cazuela con abundante agua con sal y dejadlas cocer hasta que estén blandas al tacto del tenedor. Pasad las patatas por un pasapurés, y tratad de obtener una mezcla homogénea, luego mezclad en un bol el puré con la mantequilla cortada en trozos y añadid el parmesano, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Añadid después las dos yemas y formad una crema para introducir en la manga pastelera. Por último, sobre la bandeja forrada con papel de horno, formad unos montoncitos de puré ligeramente separados entre sí y luego horneadlas a 200 grados hasta que las patatas duquesa queden bien doraditas.