Por si todavía no se había entendido, nos gusta hacer listas. Esta vez le toca el turno a nuestro investigador belga preferido (atención, ¡nunca digas francés!). Tiene un bigote curioso, una cabeza con forma de huevo y es capaz de atrapar siempre al asesino. Él es Hercule Poirot, y hemos reunido nuestros 5 episodios preferidos de la serie de televisión inglesa dedicada a él. La serie, producida por la BBC, se emitió de 1989 a 2013, y a lo largo de los años obtuvo muchísimo reconocimiento, también gracias a la magistral interpretación de David Suchet, que supo retratar al personaje de Hercule Poirot a la perfección. Aunque a veces los guionistas se tomaron alguna libertad en el proceso de adaptación de los libros de la Christie, el resultado sigue siendo muy disfrutable. Aquí está nuestra lista personal.

Cita con la muerte (2009)

Durante una expedición arqueológica, Poirot sigue el rastro del asesino de Lady Boyton, una mujer déspota y dominadora asesinada bajo el sol abrasador de Siria.

De este episodio, aunque presenta numerosas diferencias respecto al libro de la Christie, nos encanta mucho el personaje manipulador de Lady Boynton y la resolución del caso, brillante y realmente sorprendente. Las atmósferas, además, son excepcionales, directas del periodo "arqueológico" de la Christie, y nos fascinaron tanto que llegaron a inspirar incluso uno de nuestros casos: La Síndrome de Damasco.

El templete de Nasse-House (2013)

Ariadne Oliver, excéntrica escritora de novelas policíacas, debe organizar una caza al asesino con motivo de una fiesta popular, pero su sexto sentido le dice que algo no cuadra. Asustada ante la idea de que esté a punto de cometerse un crimen, decide entonces pedir ayuda a su querido amigo Poirot.

Hay muchos motivos por los que adoramos este episodio, y dos de ellos son la ambientación (el set se montó en la espléndida finca de verano de Agatha Christie: Greenway) y el hecho de que por primera vez en un libro se describa “una caza al asesino”. La antepasada de Mystery - El Juego Delito, en definitiva.

La señora McGinty ha muerto (2008)

James Bentley es arrestado por el homicidio de la anciana señora McGinty. Una vez más, Poirot, junto con su fiel amiga Ariadne Oliver, conseguirá atrapar al verdadero asesino.

La trama de este policíaco es absolutamente perfecta, tan típicamente “christiana” y apasionante. Rebosa de elementos que aparentemente parecen inútiles para luego revelarse mágicamente fundamentales en la resolución del caso. Y además está Ariadne Oliver, que siempre es una garantía.

Cinco cerditos (2003)

La joven Lucy Crale quiere probar la inocencia de su madre Caroline, acusada del homicidio de su marido Amyas, un rico pintor. Con la ayuda de Poirot, conseguirá escarbar en el pasado para descubrir una terrible verdad.

Este episodio, de un encanto indescriptible, cuenta con una dirección impecable a cargo de Paul Unwin, director de teatro de gran talento, y una banda sonora acertada. Respecto a los demás episodios, hay una mayor atención a la psicología de los personajes, que aporta a la trama una carga emotiva considerable.

Después del funeral (2008)

Tras la muerte de Richard Abernethie, se descubre que quien debía ser el único beneficiario, su hijo George, ha sido en cambio excluido del testamento. Para hacerlo todo aún más misterioso (y siniestro), está el asesinato de la vieja tía Cora, golpeada hasta la muerte justo el día del funeral. Poirot tendrá que usar todas sus células grises para abrirse paso entre las mentiras de la familia Abernethie.

Este episodio es, con diferencia, nuestro preferido. La trama es absolutamente fascinante y perfecta. La solución del caso es sorprendente y elaborada, sin contar que el culpable, de una locura homicida ejemplar, resulta realmente inquietante. Interpretado de forma impecable, “Después del funeral” es una pequeña joya imperdible.