Algo no cuadra. Todas las pistas se han revisado docenas de veces, las coartadas repasadas de forma obsesiva, y aun así el camino hacia la resolución del misterio está más enrevesado que al principio de tu investigación. Antes de tirarte de los pelos, suponer un suicidio y acusar al pastor alemán de la familia, asegúrate de una cosa: ¿has dicho realmente todo? Es decir, ¿has realizado tus acciones exactamente como se indica en tu ficha de personaje? ¿Has revelado ese secreto con precisión? Ya se sabe, los relatos policíacos están hechos de detalles, minucias finísimas que, cuando se captan, pueden encender la bombilla y llevar por fin a desenredar la madeja. Un elemento que a primera vista nos parece poco relevante podría en cambio ser de vital importancia, una pieza fundamental en la resolución del misterio. Todavía tienes tiempo de volver a coger tu ficha de personaje y echar un vistazo a la sección Secretos y Acciones. En definitiva, ¿has dicho realmente todo?