Por aquí, cuando decidimos jugar a Mystery, queremos que todo esté en su sitio. Hay muchas formas de recrear el ambiente adecuado, pero empezar por la iluminación siempre es una gran idea. Bastan pocos detalles, a menudo muy sencillos, para dar ese toque especial a tu fiesta.

Tanto si estás en el salón de casa como al aire libre, por ejemplo en un jardín, las velas nunca deberían faltar. Lo que necesitas son tarros de cristal (los de la mermelada, para entendernos) y velas algo gruesas (también llamadas velones) o, en su defecto, simples velas comunes. Bastará con poner las velas dentro de los tarros y repartirlos por el espacio de juego para crear unos juegos de luz realmente evocadores.

Otra idea es utilizar velas largas, las de candelabro, un objeto que no todo el mundo tiene (nosotros desde luego que no) pero que se puede sustituir fácilmente por un par de viejas botellas de cristal. Con la ayuda de un cuchillo, “afila” la base de la vela y, con un poco de mano de obra, deslízala por el cuello de la botella, girándola en el sentido de las agujas del reloj. Bastará con introducir la vela unos 2-3 cm para que quede suficientemente estable. ¿El resultado final? Unas espléndidas y evocadoras “botellas en llamas”, realmente elegantes.

Aunque algo menos “vintage”, también ofrecen un buen efecto visual las guirnaldas de luces eléctricas, o las navideñas. Mejor evitar los colores llamativos, pero siempre recomendamos apostar por la clásica luz cálida: nunca falla.

¿La solución de última hora? Si en casa tienes lámparas de mesa, está hecho: cúbrelas con un pañuelo de color para conseguir al instante una luz tenue.

En definitiva, recuerda: luz tenue = ambiente. Garantizado.

P.D. No le prendas fuego a la casa.