Hace algún tiempo, una clienta nuestra nos escribió pidiéndonos consejos sobre cómo resolver un misterio: en definitiva, buscaba algunas pistas para poder organizar lo mejor posible la investigación y no quedarse atascada en esas oscuras aguas hechas de pistas engañosas y declaraciones falsas. Antes de nada, el primer consejo que podemos dar es mirar el nivel de dificultad del misterio y empezar a jugar a Mystery con una historia más sencilla. Muchas veces nos hemos dado cuenta de que Toopsie Woopsie (de momento el misterio más complicado) lo elige también gente que juega por primera vez, que con razón encuentra dificultades para aclarar todos los aspectos de la historia. Hay que acostumbrarse a las reglas del juego, y hacerlo con una trama más lineal es la mejor idea. Al fin y al cabo, no se intenta ir en bicicleta sin manos de golpe. Primero se suelta una mano, luego un par de dedos y después se mantienen ambos brazos en alto, ¿no?

¿Pero cómo se descubre a este bendito asesino?

Bueno, por instinto nos sale responder que no existe un único método para encontrar al culpable, tanto porque todos somos distintos, como porque cada misterio (y su respectivo crimen) es diferente del anterior. Pero a nosotros nos gusta complicarnos la vida (y también simplificártela un poco a ti, investigador) y por eso hemos elaborado una pequeña lista con algunas sugerencias útiles, y por qué no, también un poco obvias, para acorralar a nuestro misterioso homicida.
  • El móvil del asesino (casi) siempre está oculto.

    Este punto es uno de los más importantes, hay que esculpirlo en piedra. Durante la investigación, seguro que saldrán del sombrero pistas, declaraciones y pruebas contundentes que revelarán los móviles de todos los sospechosos. Pero para encontrar el móvil del asesino tendrás que trabajar un poco más. Si el asesino mató a una mujer porque estaba secretamente enamorado de ella y fue brutalmente rechazado, nunca encontrarás una nota firmada por ese hombre declarando todo su amor, quizá acompañada de una respuesta desdeñosa de la mujer que lo mandó a paseo. ¿No sería un poco demasiado… obvio? Hay que trabajar un poco más, juntar las piezas, tomar otros caminos. Muy probablemente esa pasión secreta podrá descubrirse a través de otros elementos.
  • Presta atención a las declaraciones de las personas.

  • Verba volant, scripta manent. Exacto. Las pistas en papel se pueden consultar fácilmente en cualquier momento, pero no podemos decir lo mismo de lo que afirman los distintos sospechosos. Todas las declaraciones hay que escucharlas y analizarlas bien, porque a veces contienen información esencial. Esto significa ser lo más preciso y claro posible, aunque tengas que leer directamente de tu ficha.
  • Usa un método.

  • A menudo las pistas pueden ser muchas y una buena idea podría ser “asignar” una pista a cada sospechoso. De este modo, una vez descartados algunos personajes de la lista de posibles culpables, también podrás eliminar las pistas correspondientes. Ten cuidado, sin embargo, porque las pistas hay que examinarlas con cuidado, ya que a veces pueden tener un “doble sentido”.
  • Toma notas.

  • Sí, lo sabemos, puede parecer excesivo. Pero te aseguramos que alguien que conocemos lo hace con gran minuciosidad y la mayoría de las veces llega a la solución.
  • No descuides las coartadas.

  • Hay que revisarlas todas (también lo hace Poirot, ¿no?) y es importante detenerse en los sucesos más particulares. Aísla los hechos más extraños y anómalos, y después investiga a fondo. En esos pliegues siempre hay algo podrido.
Si acabas de entrar en el mundo de Mystery, te recomendamos La Síndrome de Damasco, es un poco más sencillo que los demás ¡y es perfecto para empezar!

¡Buenas investigaciones!